Joaquín Fernández Navarro trabaja en el capital privado, es promotor musical de ámbito internacional, colaborador en distintos programas de televisión y radiofónicos.
Joaquín, alias el Prestamista, conocido por "la boda del año", por sus apariciones en canales de televisión, por sus encontronazos con la Justicia... La vida de Joaquín no ha sido fácil. Su existencia ha estado plagada de momentos amargos, dramáticos y crueles unos, excéntricos otros, dignos de ser contados todos.
En sus palabras, en sus expresiones, en su viva voz hecha palabra impresa, Joaquín ofrece al lector una aventura a lo largo de su vida, de lo más bajo a lo más alto pero siempre pisando a fondo el acelerador.
Como un Dr. Jeckyll y un Mr. Hyde gitano, las dos personalidades de Joaquín, la familiar y la del Prestamista, se exponen en el presente libro, luces y sombras que se alternan con pasajes de humor, de esa picaresca tan gitana y también tan española.
"Después de tomar el café, mis amigos me pidieron la procedencia de aquel café tan bueno que habían degustado. Mi mujer y yo nos miramos y les dijimos que era una receta muy antigua, una mezcla de cafés que sólo nosotros conocíamos, pero la verdad es que el café que les dejó sin palabras era un simple Nescafé de sobre".
En el circo se dice aquello de "pasen y vean"... En la vida real de Joaquín es "pasen y lean."
Joaquín, alias el Prestamista, conocido por "la boda del año", por sus apariciones en canales de televisión, por sus encontronazos con la Justicia... La vida de Joaquín no ha sido fácil. Su existencia ha estado plagada de momentos amargos, dramáticos y crueles unos, excéntricos otros, dignos de ser contados todos.
En sus palabras, en sus expresiones, en su viva voz hecha palabra impresa, Joaquín ofrece al lector una aventura a lo largo de su vida, de lo más bajo a lo más alto pero siempre pisando a fondo el acelerador.
Como un Dr. Jeckyll y un Mr. Hyde gitano, las dos personalidades de Joaquín, la familiar y la del Prestamista, se exponen en el presente libro, luces y sombras que se alternan con pasajes de humor, de esa picaresca tan gitana y también tan española.
"Después de tomar el café, mis amigos me pidieron la procedencia de aquel café tan bueno que habían degustado. Mi mujer y yo nos miramos y les dijimos que era una receta muy antigua, una mezcla de cafés que sólo nosotros conocíamos, pero la verdad es que el café que les dejó sin palabras era un simple Nescafé de sobre".
En el circo se dice aquello de "pasen y vean"... En la vida real de Joaquín es "pasen y lean."


