El joven cuerpo de Isabel tembló a la primera caricia de su dominante novio italiano, Luca. Él había despertado su sexualidad y ella anhelaba sus azotes y su potencia. De camino a París para casarse con el atractivo canalla, atrapa la atención de un hombre misterioso que le dobla la edad. Sus deseos son inescapables, y obligada ante un retraso, él la seduce, dominando su cuerpo mucho más allá de lo que su guapísimo prometido podría imaginar. Así, desgarrada entre el chico malo y su poderoso amo, Isabel deberá elegir ante quién sucumbirá. (Porno de mamás)
7250 palabras.
*Tenga en cuenta que esta historia contiene descripciones muy explícitas de situaciones eróticas y sexuales escritas para una excitación genital extrema que le lleva al placer. Sólo lectores adultos.
Extracto erótico:
Para cuando el vino empezó a hacer sus maravillas, Jack acarició el cuello de Isabel con las puntas de los dedos y luego por el borde de su escote. Ella observaba cómo su mano se deslizaba por su blusa y sintió cómo los pezones se le endurecían. "¿Miro o respondo?", se preguntaba cuando él metió una mano bajo su blusa y dejó al aire uno de sus pechos, tal y como ella había hecho sólo unas horas antes.
Movió la mano débilmente hacia su pene erecto, que se apretaba contra los vaqueros y que terminaba sobre su muslo. Él colocó la mano sobre la suya y la movió hacia el bulto. Isabel dejó escapar un suspiro accidental cuando sintió lo enorme de su erección. Jack lamió el pecho firme de Isabel, lo chupó y lo mordió. Pellizcó ligeramente el otro, y luego un poco más firmemente hasta que Isabel gimió abiertamente. Le desabrochó la blusa y dejó a la vista el sujetador para que levantara sus pechos expuestos.
“Levántate,” le ordenó.
Isabel obedeció. El tono le resultaba agradablemente familiar. Firme. Directo. No le quedaba más opción que obedecer.
Jack se arrodilló sobre el suelo, respirando deliberadamente a través del fino algodón de su falda. El calor de su aliento sobre su coño y ver a Jack respirando sobre su juventud, y el aroma de sus fluidos anteriores le envió olas de excitación por todo el cuerpo.
Esperaba a la siguiente orden, disfrutando de la sensación de hinchazón de su vulva, cuando él le retiró a un lado las bragas con su fuerte mano y le masajeó firmemente desde dentro.
7250 palabras.
*Tenga en cuenta que esta historia contiene descripciones muy explícitas de situaciones eróticas y sexuales escritas para una excitación genital extrema que le lleva al placer. Sólo lectores adultos.
Extracto erótico:
Para cuando el vino empezó a hacer sus maravillas, Jack acarició el cuello de Isabel con las puntas de los dedos y luego por el borde de su escote. Ella observaba cómo su mano se deslizaba por su blusa y sintió cómo los pezones se le endurecían. "¿Miro o respondo?", se preguntaba cuando él metió una mano bajo su blusa y dejó al aire uno de sus pechos, tal y como ella había hecho sólo unas horas antes.
Movió la mano débilmente hacia su pene erecto, que se apretaba contra los vaqueros y que terminaba sobre su muslo. Él colocó la mano sobre la suya y la movió hacia el bulto. Isabel dejó escapar un suspiro accidental cuando sintió lo enorme de su erección. Jack lamió el pecho firme de Isabel, lo chupó y lo mordió. Pellizcó ligeramente el otro, y luego un poco más firmemente hasta que Isabel gimió abiertamente. Le desabrochó la blusa y dejó a la vista el sujetador para que levantara sus pechos expuestos.
“Levántate,” le ordenó.
Isabel obedeció. El tono le resultaba agradablemente familiar. Firme. Directo. No le quedaba más opción que obedecer.
Jack se arrodilló sobre el suelo, respirando deliberadamente a través del fino algodón de su falda. El calor de su aliento sobre su coño y ver a Jack respirando sobre su juventud, y el aroma de sus fluidos anteriores le envió olas de excitación por todo el cuerpo.
Esperaba a la siguiente orden, disfrutando de la sensación de hinchazón de su vulva, cuando él le retiró a un lado las bragas con su fuerte mano y le masajeó firmemente desde dentro.