Frágil es la conjunción de los poemas escritos en los dos últimos años por la escritora argentina, residente a Gandia, Adriana Serlik.
En palabras de su prologuista Alfons Cervera“...Qué raro se me hace buscar a la muerte en un libro de poemas y no encontrarla, como si a la bicha la hubieran asustado las palabras a veces furibundas y otras tan templadas, tan llenas de ternura y de esperanza y de fracasos convertidos en coraje y de amores devueltos al paso de los años en forma de recuerdos y de rabia sin contemplaciones por y contra las mentiras que son la esencia tan obscena de lo que nos pasa, las palabras, sí, que llenan este libro de lo mejor que puede entregarnos un poema: eso que hay detrás, en la parte más a oscuras del mundo y la escritura, en lo que no se ve, en lo que sin embargo sabemos que está ahí, como un pájaro escondido en sus plumas como jaulas: sólo una vez hallé a la muerte en este libro de dimensiones infinitas...”
Desde la bella portada realizada por Lluís Romero Quiles se puede imaginar un espacio poético donde la fortaleza desafía los movimientos bruscos de una vida llena de sobresaltos y se transforma en la fragilidad que “ se esconde en unas cuantas palabras enlazadas”.
En palabras de su prologuista Alfons Cervera“...Qué raro se me hace buscar a la muerte en un libro de poemas y no encontrarla, como si a la bicha la hubieran asustado las palabras a veces furibundas y otras tan templadas, tan llenas de ternura y de esperanza y de fracasos convertidos en coraje y de amores devueltos al paso de los años en forma de recuerdos y de rabia sin contemplaciones por y contra las mentiras que son la esencia tan obscena de lo que nos pasa, las palabras, sí, que llenan este libro de lo mejor que puede entregarnos un poema: eso que hay detrás, en la parte más a oscuras del mundo y la escritura, en lo que no se ve, en lo que sin embargo sabemos que está ahí, como un pájaro escondido en sus plumas como jaulas: sólo una vez hallé a la muerte en este libro de dimensiones infinitas...”
Desde la bella portada realizada por Lluís Romero Quiles se puede imaginar un espacio poético donde la fortaleza desafía los movimientos bruscos de una vida llena de sobresaltos y se transforma en la fragilidad que “ se esconde en unas cuantas palabras enlazadas”.


