Podemos discutir si es posible definir el objeto de estudio de una ciencia antes de avanzar en el conocimiento de ella. Sin embargo, podemos decir que una introducción al pensamiento científico, debe proporcionar una respuesta a la pregunta “¿Qué es la ciencia?”. Una posible respuesta sería afirmar que consiste en el conocimiento de las características de la realidad, pero también nos damos cuenta de que nuestra vida cotidiana transcurre gracias a muchos conocimientos sobre la realidad que no podemos calificarlos como científicos. Así, surge una distinción entre dos tipos de conocimiento; el que brinda el SENTIDO COMÚN y el CIENTÍFICO.
Cuando se analiza la creación científica, podemos considerarla desde distintos puntos de vista, llegando a apreciaciones totalmente diferentes, lo cual no significa que sean incompatibles.
Entre algunos de los aspectos incluidos en la actividad científica, podemos ocuparnos de la historia de la ciencia. El comportamiento científico puede ser estudiado desde el punto de vista psicológico y también sociológico. La historia, la psicología y la sociología, pueden ser aplicadas a la ciencia. Éstas requieren de la Estética, concepto tradicional de la Filosofía, al igual que la Epistemología. Esta se ocupa específicamente del conocimiento científico y se incluye dentro de la Teoría del conocimiento o Gnoseología (una de las grandes ramas de la Filosofía). Su tarea, no es describir las propiedades de los fenómenos que se tienen a la vista, pero tampoco arriba al concepto de ciencia en forma absolutamente abstracta. El concepto de ciencia debe adecuarse a ciertos hechos, pero la selección de éstos deberá ser guiada por un criterio convencional (que no es lo mismo que arbitrario) puesto que la decisión acerca de qué teorías presuntamente científicas deben incluirse en el proceso de elaboración del concepto de ciencia, corre por cuenta de la EPISTEMOLOGÍA.
Éstas y otras cuestiones son abordadas en este texto, para lo cual hemos resumido lo esencial de NOCIONES DE EPISTEMOLOGÍA, de R. Gaeta y N. Robles.
Cuando se analiza la creación científica, podemos considerarla desde distintos puntos de vista, llegando a apreciaciones totalmente diferentes, lo cual no significa que sean incompatibles.
Entre algunos de los aspectos incluidos en la actividad científica, podemos ocuparnos de la historia de la ciencia. El comportamiento científico puede ser estudiado desde el punto de vista psicológico y también sociológico. La historia, la psicología y la sociología, pueden ser aplicadas a la ciencia. Éstas requieren de la Estética, concepto tradicional de la Filosofía, al igual que la Epistemología. Esta se ocupa específicamente del conocimiento científico y se incluye dentro de la Teoría del conocimiento o Gnoseología (una de las grandes ramas de la Filosofía). Su tarea, no es describir las propiedades de los fenómenos que se tienen a la vista, pero tampoco arriba al concepto de ciencia en forma absolutamente abstracta. El concepto de ciencia debe adecuarse a ciertos hechos, pero la selección de éstos deberá ser guiada por un criterio convencional (que no es lo mismo que arbitrario) puesto que la decisión acerca de qué teorías presuntamente científicas deben incluirse en el proceso de elaboración del concepto de ciencia, corre por cuenta de la EPISTEMOLOGÍA.
Éstas y otras cuestiones son abordadas en este texto, para lo cual hemos resumido lo esencial de NOCIONES DE EPISTEMOLOGÍA, de R. Gaeta y N. Robles.