El libro contiene artículos publicados en el periódico El Financiero que expresan reflexiones sobre temas económicos de interés público en lenguaje muy sencillo pero a la vez con rigor analítico. . Continúan siendo válidos porque hacen referencia a problemas que aún no se han resuelto o acontecimientos que aún perduran, como la crisis internacional.
Los artículos están agrupados en 5 apartados: Sistema de pensiones, Política petrolera, Crecimiento económico, Crisis financiera y Política económica.
En la primera parte se hacen comentarios sobre la cobertura del sistema de pensiones; la necesidad de la portabilidad de derechos entre sistemas, ya que hasta ahora no se ha resuelto la inequidad para las personas que trabajan tanto en el sector público como en el privado a la vez, como podría ser el caso de los maestros o los doctores, quienes laboran parte del día en una institución pública y la otra en una privada; las reglas de inversión y cobro de comisiones, los impactos de la inestabilidad financiera sobre los rendimientos y las modificaciones realizadas a la Ley del ISSSTE. Este último tópico es de vital importancia para el futuro de las finanzas públicas y a pesar de las críticas que se le hicieron en su momento, las modificaciones fueron más equitativas con los trabajadores que las realizadas al régimen de pensiones para los trabajadores del sector privado.
En la segunda parte se aborda la evolución de los precios del petróleo durante la primera década de este siglo y sus implicaciones sobre la distribución del ingreso por la existencia de subsidios a la gasolina, que absorben más recursos que el Seguro Popular y Procampo. Se incluye el efecto de la reducción en la producción sobre el futuro de las finanzas públicas y se revisa la experiencia de Petrobras como una historia de éxito de transformar a una empresa publica en una rentable con participación privada.
En la tercera parte se analiza el crecimiento económico, las condiciones para fomentar la inversión en capital físico y humano; la necesidad de contar con una política industrial clara y los instrumentos de política económica sean consistentes con ella; como financiar la inversión, el papel que tienen en ese sentido el sistema de pensiones y las oportunidades que tiene el ejecutivo aún sin llevar a cabo reformas estructurales. Se analiza la vinculación entre la educación y la competitividad, su papel como un factor determinante para incrementarla.
En la cuarta sección se comparan la naturaleza y magnitudes de las crisis que enfrentó México en 1982, 1994 y 2009; la forma en que México y otros países enfrentaron la crisis. Se plantean ideas de cómo, en estos momentos, se pueden instrumentar medidas de política económica orientadas a la inversión y evitar que las visiones de corto plazo predominen sobre las de largo plazo. Asimismo, se presentan ideas referentes a las acciones a instrumentar para evitar futuras crisis financieras sin paralizar o inhibir la intermediación financiera.
En la última parte se abordan temas de diversa índole, entre los cuales se encuentran el análisis de los determinantes que permiten la reducción de la tasa de interés; la relación entre los salarios y la productividad; el comportamiento de las comisiones bancarias y la forma en que se puede influir sobre ellas; la evolución de la penetración bancaria y el hecho que más de la mitad de los municipios del país no cuentan con sucursales bancarias; el comportamiento de las remesas provenientes del exterior y que tanto están influenciadas por condiciones coyunturales, como la recesión de los Estados Unidos, o de índole estructural, como modificaciones en los patrones de comportamiento de los migrantes; las experiencias internacionales del turismo y la estructura gubernamental para su fomento.
Los artículos están agrupados en 5 apartados: Sistema de pensiones, Política petrolera, Crecimiento económico, Crisis financiera y Política económica.
En la primera parte se hacen comentarios sobre la cobertura del sistema de pensiones; la necesidad de la portabilidad de derechos entre sistemas, ya que hasta ahora no se ha resuelto la inequidad para las personas que trabajan tanto en el sector público como en el privado a la vez, como podría ser el caso de los maestros o los doctores, quienes laboran parte del día en una institución pública y la otra en una privada; las reglas de inversión y cobro de comisiones, los impactos de la inestabilidad financiera sobre los rendimientos y las modificaciones realizadas a la Ley del ISSSTE. Este último tópico es de vital importancia para el futuro de las finanzas públicas y a pesar de las críticas que se le hicieron en su momento, las modificaciones fueron más equitativas con los trabajadores que las realizadas al régimen de pensiones para los trabajadores del sector privado.
En la segunda parte se aborda la evolución de los precios del petróleo durante la primera década de este siglo y sus implicaciones sobre la distribución del ingreso por la existencia de subsidios a la gasolina, que absorben más recursos que el Seguro Popular y Procampo. Se incluye el efecto de la reducción en la producción sobre el futuro de las finanzas públicas y se revisa la experiencia de Petrobras como una historia de éxito de transformar a una empresa publica en una rentable con participación privada.
En la tercera parte se analiza el crecimiento económico, las condiciones para fomentar la inversión en capital físico y humano; la necesidad de contar con una política industrial clara y los instrumentos de política económica sean consistentes con ella; como financiar la inversión, el papel que tienen en ese sentido el sistema de pensiones y las oportunidades que tiene el ejecutivo aún sin llevar a cabo reformas estructurales. Se analiza la vinculación entre la educación y la competitividad, su papel como un factor determinante para incrementarla.
En la cuarta sección se comparan la naturaleza y magnitudes de las crisis que enfrentó México en 1982, 1994 y 2009; la forma en que México y otros países enfrentaron la crisis. Se plantean ideas de cómo, en estos momentos, se pueden instrumentar medidas de política económica orientadas a la inversión y evitar que las visiones de corto plazo predominen sobre las de largo plazo. Asimismo, se presentan ideas referentes a las acciones a instrumentar para evitar futuras crisis financieras sin paralizar o inhibir la intermediación financiera.
En la última parte se abordan temas de diversa índole, entre los cuales se encuentran el análisis de los determinantes que permiten la reducción de la tasa de interés; la relación entre los salarios y la productividad; el comportamiento de las comisiones bancarias y la forma en que se puede influir sobre ellas; la evolución de la penetración bancaria y el hecho que más de la mitad de los municipios del país no cuentan con sucursales bancarias; el comportamiento de las remesas provenientes del exterior y que tanto están influenciadas por condiciones coyunturales, como la recesión de los Estados Unidos, o de índole estructural, como modificaciones en los patrones de comportamiento de los migrantes; las experiencias internacionales del turismo y la estructura gubernamental para su fomento.


