Entre el abogado, Ernesto, convertido en astronauta por el programa de incorporación de no científicos a los vuelos espaciales y la comandante de la misión, Joyce, se establece una atracción amorosa que ambos saben que no podrán continuar cuando regresen a la Tierra. Cuando una nube de polvo cósmico perfora un lateral de la nave que comienza a perder presión con gran peligro de las vidas de los tripulantes, Joyce ordena al abogado que encuentre el punto por dónde se escapa el oxígeno y lo tapone. Éste lo debe hacer con su dedo índice en el que luego se insinúa un leve punto negro. El contacto con el vacío oscuro y silencioso produce efectos en el abogado. Está en paz consigo mismo como nunca antes. No siente odio por nada ni por nadie. Sin embargo puede justificar la eliminación de los malvados si con ello se consigue la liberación de los que sufren por su existencia. Las personas a las que toca con el dedo quieren satisfacer sus deseos. Todas tienden a confiar en sus promesas, excepto los malignos. La presencia de éstos le produce un inmediato malestar que los identifica. Reconoce a quién miente. Las premoniciones que recibe le dejan saber qué sucederá en el futuro. Todas estas nuevas capacidades las descubre según las necesita.
Defiende a una anciana de la que la mafia rusa que por medio de artimañas desea arrebatar su casa. Cuando investiga más en profundidad a la organización mafiosa descubre que, además, extienden sus actividades a la prostitución de mujeres. A las que secuestran y mantienen en un régimen de esclavitud. Ante ese desafío deja de lado su promesa a si mismo de aparcar su nuevos poderes y los emplea para combatir a los mafiosos y liberar a las mujeres retenidas. En esta guerra cuenta con la colaboración de Rocío, la procuradora con la que trabaja desde hace años y que desconoce la existencia de Joyce.
Defiende a una anciana de la que la mafia rusa que por medio de artimañas desea arrebatar su casa. Cuando investiga más en profundidad a la organización mafiosa descubre que, además, extienden sus actividades a la prostitución de mujeres. A las que secuestran y mantienen en un régimen de esclavitud. Ante ese desafío deja de lado su promesa a si mismo de aparcar su nuevos poderes y los emplea para combatir a los mafiosos y liberar a las mujeres retenidas. En esta guerra cuenta con la colaboración de Rocío, la procuradora con la que trabaja desde hace años y que desconoce la existencia de Joyce.


