Toda madre, alguna vez, ha escondido sus propios secretos de sus hijos. Meral también, porque su alma tiene profundidades donde esos secretos todavía duelen. Cuando Tessa lo descubre ir en busca de esa verdad, que es también su propia historia, se vuelve un desafío personal. Los vientos de ese viaje se convierten en una tempestad que madre e hija van a luchar por sobrevolar, descubriéndose una a otra, y a sí mismas, de una forma distinta. Saben que las estrellas tienen planes que no pueden resistir y sólo pueden esperar que la primera estrella del amanecer brille de nuevo.
Lo que Tessa no sabe es que ese pasado puede levantarse para cazarlas.
La autora Maybell Lebrón ha dicho sobre esta obra:
En esta obra, “Águilas sobre el viento”, Melissa Ballasch estampa su nombre en la novelística paraguaya. Pero no es un nombre desconocido. Desde niña su pasión por la palabra se hizo evidente. Más tarde, con lecturas, tesón y retaceando tiempo a la diversión su narrativa fue tomando altura.
El carácter tranquilo pero férreo hizo de ella, paralelamente, una distinguida abogada. Cuando abandona la oficina su YO literario rompe cadenas y busca creatividad y fantasía con privilegiada pluma.
Desde el comienzo este relato presenta un conflicto lleno de incertidumbre, y así, el suspenso es ya eje de una trama plena de intriga, amor y violencia que transcurre en reinos ajenos a la realidad cotidiana.
Con diestro manejo del idioma la autora, en larga búsqueda, va desentrañando una complicada trama: vidas, intimidades difíciles de abarcar y una verdad ignorada se ocultan en ciudades hábilmente recreadas donde incursiona Tessa, la princesa que desconoce el nombre de su padre.
En el devenir de la novela las mujeres de Ballasch muestran un perfil más agresivo y erótico que los personajes masculinos, dando un enfoque muy especial al texto. La complejidad del argumento arrastra a situaciones extremas donde el protagonismo femenino, en irrefrenable impulso es, para bien o para mal, el incentivo de los acontecimientos.
La reseña minuciosa de lugares y circunstancias extrañas se desliza fácilmente al ofrecer una visión atrapante debida al lenguaje expresivo que mantiene el interés por estar siempre ligado a la acción.
El incisivo análisis de las fuerzas que dominan el ego, sentimientos dispares que pugnan en Thais y Meral –dos mujeres apasionadas y antagónicas-, se revelan con fiereza y son bellamente expuestos, con lenguaje depurado, en un proceso creativo que en capítulos de ágil desarrollo atesora tanto horror como poesía.
Lejos de urbes modernas, sin conflictos perturbadores, este relato nos regala una historia bien contada y de entretenido desarrollo, fiel compañera de los amantes de novelas de acción.
Lo que Tessa no sabe es que ese pasado puede levantarse para cazarlas.
La autora Maybell Lebrón ha dicho sobre esta obra:
En esta obra, “Águilas sobre el viento”, Melissa Ballasch estampa su nombre en la novelística paraguaya. Pero no es un nombre desconocido. Desde niña su pasión por la palabra se hizo evidente. Más tarde, con lecturas, tesón y retaceando tiempo a la diversión su narrativa fue tomando altura.
El carácter tranquilo pero férreo hizo de ella, paralelamente, una distinguida abogada. Cuando abandona la oficina su YO literario rompe cadenas y busca creatividad y fantasía con privilegiada pluma.
Desde el comienzo este relato presenta un conflicto lleno de incertidumbre, y así, el suspenso es ya eje de una trama plena de intriga, amor y violencia que transcurre en reinos ajenos a la realidad cotidiana.
Con diestro manejo del idioma la autora, en larga búsqueda, va desentrañando una complicada trama: vidas, intimidades difíciles de abarcar y una verdad ignorada se ocultan en ciudades hábilmente recreadas donde incursiona Tessa, la princesa que desconoce el nombre de su padre.
En el devenir de la novela las mujeres de Ballasch muestran un perfil más agresivo y erótico que los personajes masculinos, dando un enfoque muy especial al texto. La complejidad del argumento arrastra a situaciones extremas donde el protagonismo femenino, en irrefrenable impulso es, para bien o para mal, el incentivo de los acontecimientos.
La reseña minuciosa de lugares y circunstancias extrañas se desliza fácilmente al ofrecer una visión atrapante debida al lenguaje expresivo que mantiene el interés por estar siempre ligado a la acción.
El incisivo análisis de las fuerzas que dominan el ego, sentimientos dispares que pugnan en Thais y Meral –dos mujeres apasionadas y antagónicas-, se revelan con fiereza y son bellamente expuestos, con lenguaje depurado, en un proceso creativo que en capítulos de ágil desarrollo atesora tanto horror como poesía.
Lejos de urbes modernas, sin conflictos perturbadores, este relato nos regala una historia bien contada y de entretenido desarrollo, fiel compañera de los amantes de novelas de acción.


