Todo comenzó como un juego, y extrañamente ocurrió en el momento en que menos tiempo tenía para leer. Comencé a registrar pequeñas historias que me cautivaban que, por lo corrientes, temía dejarlas libradas a mi memoria.
Cuatro Amigos fue mi primer cuento. Creo que el segundo era mucho mejor, pero lo regalé, y recobrarlo quizás sea una historia en sí misma.
Escribí muchos más, buscando desafíos en temáticas y técnicas, y molestando algunos amigos, por supuesto, porque leer un mal escritor (y por obligación) debe ser un pasatiempo espantoso. Nunca escuché ni una queja.
Decidí publicar estos cuentos porque no quería corregirlos más.
Cuatro Amigos fue mi primer cuento. Creo que el segundo era mucho mejor, pero lo regalé, y recobrarlo quizás sea una historia en sí misma.
Escribí muchos más, buscando desafíos en temáticas y técnicas, y molestando algunos amigos, por supuesto, porque leer un mal escritor (y por obligación) debe ser un pasatiempo espantoso. Nunca escuché ni una queja.
Decidí publicar estos cuentos porque no quería corregirlos más.


