De mis nubes ofrece una galería de personajes amplia,a veces inquietante: el hombre que tapa su chimenea con troncos por miedo a una invasión que sólo él ve, o el vecino que antes asustaba a los niños y ahora esta callado. Otras veces será una mujer que se funde con su piano, o aquella que encuentra su propio doble viviendo en el mismo edificio, tan solo unos pisos más arriba.
"De mis nubes" quiere jugar, también, con el lector. Muchos de los textos de Concha García ofrecen una ambigüedad que busca un lector cómplice y activo, un lector que se atreve a hacer su propia interpretación de la historia.
"De mis nubes" quiere jugar, también, con el lector. Muchos de los textos de Concha García ofrecen una ambigüedad que busca un lector cómplice y activo, un lector que se atreve a hacer su propia interpretación de la historia.


