Drama. Estafa. Trafico dólares falsos. Hechicería. Suicidio. Vida Universitaria. Espiritismo. Asesinato. Erotismo. Crimen. Pobreza.
Un parque de la ciudad de Loja en el sur de Ecuador inspira al autor. Los pobres muchachos se ganan la vida limpiando los zapatos y trabajan en el Parque Central de una ciudad de lujo en el país y muy probablemente de Sur América. Chicos adolecentes que aun no comprenden su pobreza y todas las mañanas bajan alegres de los cerros pateando latas de cervezas para practicar el futbol a trabajar mientras las vecinas arropadas con chalinas de lana se apresuran cruzando para no perder la misa en la catedral.
La vida universitaria de los años 1963 marcada por una dictadura militar obligó a los estudiantes a organizarse y combatirla. La persecución obligó a algunos a inmigrar a los países tras la cortina de hierro.
Un par de amigos que estudian Medicina y Periodismo se ven obligados a escapar y truncan sus estudios. Pasan los años y el uno aprende brujería en el Perú y hace una fortuna estafando a los incautos que creen en la brujería, luego regresa a Pinzano y compra una radio emisora y se convierte en Locutor. El amigo regresa de Argentina graduado de cirujano plástico y vende ilusión a sus pacientes mujeres al igual que las marcas de cosméticos.
***** El personaje principal Jaime Guamán, un limpiabotas del Parque Central de mi ciudad. Muchas veces me he sentado al pasar a mi oficina y uno de aquellos chicos me limpia los zapatos. Leyendo la novela el corazón se me “comprimió”…pues nunca pensé antes de leerla en la vida de esos betuneros que ruegan a los transeúntes “le lustro”
Desde ahora, pagaré al limpiabotas el doble de la tarifa por su trabajo. Gracias al autor que logró abrir mis ojos y corazón.
*****Anónimo- Loja. Ecuador*****
***** Muchos escritores a dado mi querida ciudad Loja…pero hasta leer El betunero no conocí mi ciudad con la magia que el autor la describe. Me parece que el escritor se ha sentado en una banca del Parque Central o en el Jipiro a mirar a los transeúntes…y yo “bobita” que no me percaté cuando lo cruzo camino a la Catedral. Después de leer la novela llevo siempre conmigo caramelos y reparto a los chicos que limpian los zapatos a la gente. Lloré con la desgracia de Jaime Guamán: el betunero. Ahora leeré Barranco. Kindle nos permite a ricos y pobres adquirir por un precio módico las novelas.
*****Margarita (Nombre ficticio). Catamayo. Loja
**** Órale!pos en México decimos al betunero de Pinzano: Bolero. De allí Cantinflas con su famosa película: El Bolero.
Ahora leo Hierba…Órale guey que está rebuena.
******Gladys. Ciudad Juarez.Mx
Un parque de la ciudad de Loja en el sur de Ecuador inspira al autor. Los pobres muchachos se ganan la vida limpiando los zapatos y trabajan en el Parque Central de una ciudad de lujo en el país y muy probablemente de Sur América. Chicos adolecentes que aun no comprenden su pobreza y todas las mañanas bajan alegres de los cerros pateando latas de cervezas para practicar el futbol a trabajar mientras las vecinas arropadas con chalinas de lana se apresuran cruzando para no perder la misa en la catedral.
La vida universitaria de los años 1963 marcada por una dictadura militar obligó a los estudiantes a organizarse y combatirla. La persecución obligó a algunos a inmigrar a los países tras la cortina de hierro.
Un par de amigos que estudian Medicina y Periodismo se ven obligados a escapar y truncan sus estudios. Pasan los años y el uno aprende brujería en el Perú y hace una fortuna estafando a los incautos que creen en la brujería, luego regresa a Pinzano y compra una radio emisora y se convierte en Locutor. El amigo regresa de Argentina graduado de cirujano plástico y vende ilusión a sus pacientes mujeres al igual que las marcas de cosméticos.
***** El personaje principal Jaime Guamán, un limpiabotas del Parque Central de mi ciudad. Muchas veces me he sentado al pasar a mi oficina y uno de aquellos chicos me limpia los zapatos. Leyendo la novela el corazón se me “comprimió”…pues nunca pensé antes de leerla en la vida de esos betuneros que ruegan a los transeúntes “le lustro”
Desde ahora, pagaré al limpiabotas el doble de la tarifa por su trabajo. Gracias al autor que logró abrir mis ojos y corazón.
*****Anónimo- Loja. Ecuador*****
***** Muchos escritores a dado mi querida ciudad Loja…pero hasta leer El betunero no conocí mi ciudad con la magia que el autor la describe. Me parece que el escritor se ha sentado en una banca del Parque Central o en el Jipiro a mirar a los transeúntes…y yo “bobita” que no me percaté cuando lo cruzo camino a la Catedral. Después de leer la novela llevo siempre conmigo caramelos y reparto a los chicos que limpian los zapatos a la gente. Lloré con la desgracia de Jaime Guamán: el betunero. Ahora leeré Barranco. Kindle nos permite a ricos y pobres adquirir por un precio módico las novelas.
*****Margarita (Nombre ficticio). Catamayo. Loja
**** Órale!pos en México decimos al betunero de Pinzano: Bolero. De allí Cantinflas con su famosa película: El Bolero.
Ahora leo Hierba…Órale guey que está rebuena.
******Gladys. Ciudad Juarez.Mx


