Desde el comienzo de la historia de la humanidad los hilos invisibles de los siete pecados capitales: la Soberbia, la Avaricia, la Gula, la Pereza, la Envidia, la Ira y la Lujuria, han escrito lo que han querido sobre la historia de la humanidad, son pocos o ninguno los que se han escapado de ser marionetas de los hilos de las siete hermanas o los llamados Siete Pecados Capitales, “o los muchos”.
Desde Adán o el principio de la humanidad se piensa que su pecado fue de desobediencia, y que se debió a la soberbia, quería ser como Dios o mejor que “Él”, otros dicen que fue la mujer y su tentación, y que el primer pecado fue el de la lujuria.Desde allí empieza la batalla entre el bien y el mal, bien definida en Efesios.
Esta pequeña obra trata de hacer comprender al lector los impulsos del ego y afirmar que: “El hombre fuerte es aquel que se ha vencido a sí mismo”, o está en la lucha continua y se levanta después de caerse.
Desde Adán o el principio de la humanidad se piensa que su pecado fue de desobediencia, y que se debió a la soberbia, quería ser como Dios o mejor que “Él”, otros dicen que fue la mujer y su tentación, y que el primer pecado fue el de la lujuria.Desde allí empieza la batalla entre el bien y el mal, bien definida en Efesios.
Esta pequeña obra trata de hacer comprender al lector los impulsos del ego y afirmar que: “El hombre fuerte es aquel que se ha vencido a sí mismo”, o está en la lucha continua y se levanta después de caerse.


