Emilio González Déniz es un autor canario cuya obra es vértice de tres continentes bañados por el Atlántico. Se mueve en distintos géneros literarios y periodísticos, desde la literatura infantil y juvenil a la etnografía. Su trayectoria como novelista es ya muy extensa y reconocida, con títulos como Bolero para una mujer, Tiritaña, El Llano amarillo, El obelisco, La mitad de un Credo, Sahara, Hotel Madrid, Bastardos de Bardinia o El rey perdido. entre otros títulos. Mariposas imposibles (2014) es hasta ahora su único libro de poemas publicado. Su blog Bardinia es actualmente referencia cultural en el periódico Canarias7. El tren delantero es su más reciente publicación, una novela construida desde la confluencia de varios subgéneros (negro, fantástico y especialmente el erótico), pero ante todo es un texto rabiosamente literario.
La dinámica de la novela se mueve con un ritmo cadencioso, hecho de golpes de calor, de una sexualidad indómita envuelta en el vapor de la fina ironía característica de González Déniz, nube que llueve en el texto con humor. Todo hace que flote en el aire una experiencia de contacto humano que, a medida que avanza la trama, se interpreta cada vez más compleja e inquietante. Ya el título de la novela es una metáfora que nos permite proyectar ciertas hipótesis relacionadas con la sexualidad como motor de avance.
Teresa Iturriaga Osa
La dinámica de la novela se mueve con un ritmo cadencioso, hecho de golpes de calor, de una sexualidad indómita envuelta en el vapor de la fina ironía característica de González Déniz, nube que llueve en el texto con humor. Todo hace que flote en el aire una experiencia de contacto humano que, a medida que avanza la trama, se interpreta cada vez más compleja e inquietante. Ya el título de la novela es una metáfora que nos permite proyectar ciertas hipótesis relacionadas con la sexualidad como motor de avance.
Teresa Iturriaga Osa


