«Uno de los muchachos que manipuló el sobre, un flaquito de aspecto cadavérico, murió ayer por la noche. No se sabe de qué. Una sobredosis de cocaína, pensaron todos, pero hasta donde sé sólo consumía de cuando en cuando. El lunes le harán la autopsia. Hoy amaneció enfermo Onetto. También estuvo en contacto con el sobre. No puede ser casualidad, ¿o sí?»
El profesor Palacios, un exiliado chileno en Londres, enfermo de cáncer, envía una carta a su hija Lucía. La carta, por una serie de equívocos, termina en un ministerio en Buenos Aires y despierta las sospechas de Funes, un funcionario tímido, que se ha mantenido en su cargo durante varios gobiernos, en virtud de su único mérito: pasar inadvertido. Con el propósito de no verse involucrado en un problema, la entrega a un viejo amigo, agente de la represión, para que se haga cargo del asunto. Sin embargo, una serie de muertes inexplicables, lo enredan en una intriga de espías y matones, de la que no consigue escapar y que lo mantiene con los nervios crispados, procurando salvar su vida.
El profesor Palacios, un exiliado chileno en Londres, enfermo de cáncer, envía una carta a su hija Lucía. La carta, por una serie de equívocos, termina en un ministerio en Buenos Aires y despierta las sospechas de Funes, un funcionario tímido, que se ha mantenido en su cargo durante varios gobiernos, en virtud de su único mérito: pasar inadvertido. Con el propósito de no verse involucrado en un problema, la entrega a un viejo amigo, agente de la represión, para que se haga cargo del asunto. Sin embargo, una serie de muertes inexplicables, lo enredan en una intriga de espías y matones, de la que no consigue escapar y que lo mantiene con los nervios crispados, procurando salvar su vida.


