Marcos Rivas se ha refugiado por unos meses en Mallorca, huyendo de un sombrío suceso que le atormenta.
Una noche, tras enfrentarse a una tormenta mientras navegaba con un pequeño velero, recala en la misteriosa isla de Cabrera. Allí, el farero, su único y enigmático habitante, le desvela la atroz historia de los soldados franceses prisioneros en Cabrera durante la Guerra de la Independencia. Un suceso que Marcos no podrá quitarse de la cabeza.
Cuando regresa a Palma, decide investigar la sobrecogedora historia. Pero descubre que ningún lugareño quiere hablar de ella, y que, encontrar algún tipo de documentación, resulta prácticamente imposible. Hasta que un día, un sigiloso anciano le desvela una información que cambiará todos sus planes: el único lugar donde podrá encontrar documentación de aquel suceso, se encuentra precisamente en los sótanos del castillo de la isla de Cabrera.
Marcos decide regresar a la isla para acceder a ese material. Pero allí descubrirá que la historia de los prisioneros franceses no será, ni mucho menos, el único misterio al que tendrá que enfrentarse.
El descubrimiento de una tumba vacía perteneciente a un piloto nazi que se estrelló con su avioneta en la isla durante la Segunda Guerra Mundial, le llevará a indagar qué sucedió realmente en aquel insólito incidente.
Además, el hallazgo de una vieja fotografía, le pondrá sobre la pista de la intrigante historia que esconde el sombrío farero, en la que nada es lo que parece ser.
El descubrimiento de la realidad de todos estos sucesos, unido a la trágica historia de la que huye, provocará que el designio de su estancia en Cabrera sea muy diferente al que tenía inicialmente planeado.
La Isla de los Olvidados trata de sacar a la luz un terrible suceso histórico verídico e injustamente desconocido, el de los soldados franceses prisioneros en la isla de Cabrera tras la Batalla de Bailén, en lo que se convertiría el primer campo de concentración de la Historia.
También rescata otros episodios verídicos posteriores, como la historia del piloto nazi Johannes Böckler -que se estrelló con su avioneta en Cabrera y se sospecha que realmente no murió y vagaba por la isla-, que se funde en la trama de ficción, añadiendo una nueva y fascinante intriga a la novela.
Estos sucesos reales aparecen como trasfondo de una historia de ficción que se va desgranando a lo largo de la trama, donde nada ni nadie son lo que parecen ser.
Una noche, tras enfrentarse a una tormenta mientras navegaba con un pequeño velero, recala en la misteriosa isla de Cabrera. Allí, el farero, su único y enigmático habitante, le desvela la atroz historia de los soldados franceses prisioneros en Cabrera durante la Guerra de la Independencia. Un suceso que Marcos no podrá quitarse de la cabeza.
Cuando regresa a Palma, decide investigar la sobrecogedora historia. Pero descubre que ningún lugareño quiere hablar de ella, y que, encontrar algún tipo de documentación, resulta prácticamente imposible. Hasta que un día, un sigiloso anciano le desvela una información que cambiará todos sus planes: el único lugar donde podrá encontrar documentación de aquel suceso, se encuentra precisamente en los sótanos del castillo de la isla de Cabrera.
Marcos decide regresar a la isla para acceder a ese material. Pero allí descubrirá que la historia de los prisioneros franceses no será, ni mucho menos, el único misterio al que tendrá que enfrentarse.
El descubrimiento de una tumba vacía perteneciente a un piloto nazi que se estrelló con su avioneta en la isla durante la Segunda Guerra Mundial, le llevará a indagar qué sucedió realmente en aquel insólito incidente.
Además, el hallazgo de una vieja fotografía, le pondrá sobre la pista de la intrigante historia que esconde el sombrío farero, en la que nada es lo que parece ser.
El descubrimiento de la realidad de todos estos sucesos, unido a la trágica historia de la que huye, provocará que el designio de su estancia en Cabrera sea muy diferente al que tenía inicialmente planeado.
La Isla de los Olvidados trata de sacar a la luz un terrible suceso histórico verídico e injustamente desconocido, el de los soldados franceses prisioneros en la isla de Cabrera tras la Batalla de Bailén, en lo que se convertiría el primer campo de concentración de la Historia.
También rescata otros episodios verídicos posteriores, como la historia del piloto nazi Johannes Böckler -que se estrelló con su avioneta en Cabrera y se sospecha que realmente no murió y vagaba por la isla-, que se funde en la trama de ficción, añadiendo una nueva y fascinante intriga a la novela.
Estos sucesos reales aparecen como trasfondo de una historia de ficción que se va desgranando a lo largo de la trama, donde nada ni nadie son lo que parecen ser.


