Dos jóvenes españolas contemplan horrorizadas cómo unos hombres secuestran a sus novios irlandeses a comienzos de 2004 en Torrevieja (Alicante).
El hallazgo de sus cadáveres dos años más tarde en una tumba improvisada en un polígono industrial de la zona es el punto de partida de Las mariposas sobre la tumba, Mario Candil, un curtido periodista freelance que trabaja para el semanario Gente Magazine, de Madrid propone a su revista la realización del reportaje.
En el transcurso de sus investigaciones el periodista no sólo descubre que el autor intelectual de las mismas es John Griffin, un conocido y peligroso mafioso irlandés juzgado por organizar en 1996 la muerte de la reputada periodista Verónica Greany, sino también una compleja trama de corrupción urbanística municipal en una zona en donde viven con total impunidad mafiosos fichados por la Interpol que lavan el dinero del crimen en los negocios inmobiliarios y hosteleros con la connivencia de corpo¬raciones municipales corruptas.
“Para comprender la verdad, habría tenido que dejar de ser periodista”, reflexiona Candil.
El hallazgo de sus cadáveres dos años más tarde en una tumba improvisada en un polígono industrial de la zona es el punto de partida de Las mariposas sobre la tumba, Mario Candil, un curtido periodista freelance que trabaja para el semanario Gente Magazine, de Madrid propone a su revista la realización del reportaje.
En el transcurso de sus investigaciones el periodista no sólo descubre que el autor intelectual de las mismas es John Griffin, un conocido y peligroso mafioso irlandés juzgado por organizar en 1996 la muerte de la reputada periodista Verónica Greany, sino también una compleja trama de corrupción urbanística municipal en una zona en donde viven con total impunidad mafiosos fichados por la Interpol que lavan el dinero del crimen en los negocios inmobiliarios y hosteleros con la connivencia de corpo¬raciones municipales corruptas.
“Para comprender la verdad, habría tenido que dejar de ser periodista”, reflexiona Candil.


