Poemario inspirado en los ojos, interpretados como puerta de entrada a otra dimensión, como un salto al universo del alma de todas aquellas mujeres que nos sirven para inspiración y deleite. La finalidad de este libro es capturar el máximo de instantáneas posibles de todas aquellas sensaciones que producen.
El autor, en su peregrinaje poético, ha ido hasta G. A. Bécquer hallando en él una fuente de similitud entre su musa y la del poeta sevillano. De J. R. Jiménez toma todo aquello que el poeta de Moguer apreció de Bécquer. Si nos remontáramos hasta el clasicismo español encontraríamos a Garcilaso, el poeta de los ojos por excelencia.
La poética de Enguix es latina, mediterránea y la constituyen elementos propios de la tradición greco-romana tamizada por la filosofía cristiana.
(Del prólogo de Miguel Romaguera Aguilar)
El autor, en su peregrinaje poético, ha ido hasta G. A. Bécquer hallando en él una fuente de similitud entre su musa y la del poeta sevillano. De J. R. Jiménez toma todo aquello que el poeta de Moguer apreció de Bécquer. Si nos remontáramos hasta el clasicismo español encontraríamos a Garcilaso, el poeta de los ojos por excelencia.
La poética de Enguix es latina, mediterránea y la constituyen elementos propios de la tradición greco-romana tamizada por la filosofía cristiana.
(Del prólogo de Miguel Romaguera Aguilar)


