¿Quiénes son ustedes portadores de voces extrañas? ¿Qué es aquello que vosotros queréis mostrarme? Recuerdos entremezclados, palabras que vienen y palabras que van, algunas ciertamente quieren quedarse por aquí; historias de vida, la mía propia hoy es un álbum de fotografías; entre todo yo intento resolverme, yo intento conducirme, entre todo yo intento armar el rompecabezas de mi existencia.
Fue, de éste modo, que yo decidí dar una mirada hacia atrás, allí encontré un viaje a través del ser, mis manos derribando las resistencias, todas aquellas que alguna vez fui enseñado, todas aquellas que alguna vez me tocaron; supe caer, supe llorar, supe levantarme una y otra vez... entre idas y vueltas, entre aciertos y desaciertos, hoy mis palabras son curvas de alegría, como un árbol erguido hacia la tormenta, como un saltarín de mares encrespados, de un modo u otro, yo soy, por así decirlo, mi propia emoción.
Quizás, pasado el tiempo, yo pueda pensarme lo que soy: Entero un plan para la vida, una razón para vivir, una respuesta hacia todas mis preguntas…
Así me busqué, siempre hurgando en mi interior, y así me quedé observándolos a todos, escuchándolos, sintiéndolos y pensándolos; el abstracto destruido por la pasión, la pasión destruida por el abstracto, descargas sin fin, una enfermedad envolviéndolo todo a mi alrededor; la pisada del inocente, la mirada del ingenuo, el ritmo sin control en la huella del principiante; detrás de todo, un profundo, un remanente silencio en ardor.
Desmalezando, recorriendo experiencias, yo veo un camino abrirse delante de mí… ¡oh vida, dime si esto no es solamente otro engaño y nada más!
Fue, de éste modo, que yo decidí dar una mirada hacia atrás, allí encontré un viaje a través del ser, mis manos derribando las resistencias, todas aquellas que alguna vez fui enseñado, todas aquellas que alguna vez me tocaron; supe caer, supe llorar, supe levantarme una y otra vez... entre idas y vueltas, entre aciertos y desaciertos, hoy mis palabras son curvas de alegría, como un árbol erguido hacia la tormenta, como un saltarín de mares encrespados, de un modo u otro, yo soy, por así decirlo, mi propia emoción.
Quizás, pasado el tiempo, yo pueda pensarme lo que soy: Entero un plan para la vida, una razón para vivir, una respuesta hacia todas mis preguntas…
Así me busqué, siempre hurgando en mi interior, y así me quedé observándolos a todos, escuchándolos, sintiéndolos y pensándolos; el abstracto destruido por la pasión, la pasión destruida por el abstracto, descargas sin fin, una enfermedad envolviéndolo todo a mi alrededor; la pisada del inocente, la mirada del ingenuo, el ritmo sin control en la huella del principiante; detrás de todo, un profundo, un remanente silencio en ardor.
Desmalezando, recorriendo experiencias, yo veo un camino abrirse delante de mí… ¡oh vida, dime si esto no es solamente otro engaño y nada más!


